Biografía de San Ignacio de Loyola

Su nombre era Iñigo López de Loyola, pero este cambió entre 1537 y 1545 a Ignacio, ya que era un nombre más “universal” o más “común”  entre las demás naciones. Siguiendo las tradiciones, su primera área de estudio fueron las armas. Pero al resultar herido de gravedad durante la defensa de Pamplona contra los franceses en 1521 (después que una bala le rompiera una pierna y le lesionaron la otra), durante su convalecencia solicitó que se le dieran libros de caballería para poder entretenerse y pasar el tiempo.

Sin embargo, al no poder dar con ninguno, le dieron a leer la Vida de Cristo de Ludolfo de Sajonia, una traducción al español realizada por Ambrosio Montesino.

La lectura de este libro, junto con otros más, inició en San Ignacio de Loyola una lucha interna sobre sus valores e inició el camino hacia la conversión, a través de la discreción del espíritu. Llegó a la conclusión de que cuando dejaba a su mente divagar y se detenía a pensar en los placeres que podía obtener, por ejemplo de una dama innominada, sentía cierto gusto en ello, pero esta sensación estaba seguida de una sensación árida y de descontento para consigo mismo; mientras que cuando se concentraba en pensar en cómo podía imitar a los santos y personajes tan admirables sobre los cuales estaba leyendo, no solo se reconfortaba y consolaba en estos pensamientos, sino que la sensación que los acompañaba lo hacían sentir contento y alegre.

Es así como decidió hacer un cambio radical en su modo de vida: comenzó realizando una peregrinación a Jerusalén con el ánimo de imitar a los santos y se dedicaría a jornadas largas de oraciones y penitencias.

San Ignacio de Loyola

Tras ser gravemente herido, la lectura del libro «Vida de Jesucristo» (Vita Christi) y la peregrinación a Jerusalén fueron claves en su vida.

Este personaje histórico es reconocido por ser el fundador de la orden religiosa conocida como Compañía de Jesús; en el año 1534 viaja a Flandes e Inglaterra para conseguir financiamiento para su obra y el día 15 de agosto de ese año él mismo junto con siete seguidores juran en Montmartre “servir a nuestro Señor, dejando todas las cosas del mundo“.

Así es como surge la Sociedad de Jesús, que luego pasaría a llamarse la Compañía de Jesús. El Papa Paulo III les dio la aprobación y les permite ordenarse como sacerdotes. Durante el año 1538 se dedican a predicar y al trabajo caritativo en Italia; después de varios años en ese país es donde se puede ver el verdadero inicio de lo que se conoce comúnmente hoy en día como “los jesuitas”.

Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola

Los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola son una serie de prácticas para enriquecer el alma y mejorar tu vida en un amplio sentido, el cual consta de 4 semanas completas:

  • La primera semana de actuación es el principio y fundamento.
  • La segunda es el llamado del rey temporal y ayuda a contemplar la vida del rey eterno.
  • La tercera semana es la primera contemplación (cómo fue Jesucristo de Bethania a Jerusalén)
  • La cuarta semana es la primera contemplación de cómo Cristo nuestro señor le apareció a nuestra señora.

Primero deberemos realizar una serie de anotaciones que hay que tener claras antes de empezar los ejercicios. Son 22 reglas en total:

  1. El saber qué son los ejercicios espirituales que involucran meditación, contemplación y el orar de varias formas.
  2. El modo de meditación que tenga cada persona, así como también narrar la experiencia que se contempló.
  3. Se requiere una reverencia para con Dios o con los Santos al hablar mentalmente con ellos.
  4. Al durar 4 semanas, los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola se dividen en 4 partes.
  5. El que aplica estas conductas espirituales tiene esa libertad espiritual con Dios y con su voluntad.
  6. Tendrá una fluctuación de ánimo y desánimo durante los ejercicios debido a la intensidad de los mismos.
  7. Te prepara para resistir la situación en cualquier circunstancia.
  8. El que imparte los ejercicios de San Ignacio, dependiendo de las necesidades del que los recibe, aplicará la regla 1 y 2 para ayudarlo.
  9. Si al pasar de la primera semana sigues con desobediencia ante las cosas de Dios, como no realizar los trabajos de servicios correspondientes, no podrá continuar.
  10. La primera semana serás abatido por tentaciones del mal y para eso se necesita un refuerzo con las reglas correspondientes.
  11. Cada semana se deberá trabajar como la primera, ya que no se tendrá conocimiento de la siguiente etapa.
  12. El que enseña los ejercicios tiene el deber de advertir en todo momento sobre las complicaciones a consecuencia de estas prácticas.
  13. Debes tener mucha resistencia a medida que avancen los ejercicios, pues la desolación suele ser muy fuerte.
  14. Quien enseña los procedimientos debe prevenir al que los recibe de no hacer ninguna promesa o voto para el cual no esté preparado aún.
  15. Así mismo debe tener una actitud neutral para no confundir las enseñanzas obtenidas por el que las aprende.
  16. El saber la divinidad de Dios y separarse de todas aquellas cosas materiales más allá de la gloria de Dios.
  17. El aprovechamiento del aprendizaje que tiene el que enseña los ejercicios, debido a todo lo que ven durante su realización, y la experiencia que deja.
  18. La disposición de cada persona, a medida que avance en estas acciones espirituales, a tomar la decisión de en qué parte de su vida aplicarlos.
  19. Luego de la realización de los ejercicios de San Ignacio tendrás que ejercitarlos diariamente, tomándote un tiempo cada día de tu vida.
  20. El compromiso que debes tener si aplicas los ejercicios para con tu vida después de practicarlos es de gran importancia.
  21. Estos ejercicios son para superarte a ti mismo y arreglar tu vida en cualquier aspecto o circunstancia.
  22. Es tanto como para el que los enseña como para el que los realiza el compromiso con el prójimo para ayudarlo tal como fuiste ayudado durante tu realización espiritual.

Oración de San Ignacio de Loyola

Aunque existe alguna oración más conocida que el resto, como la oración de entrega que se realiza habitualmente tras comulgar y durante la mañana, son varias las oraciones de este Santo que destacan por su belleza. Estas son algunas de ellas:

oración de san ignacio de loyola

Son varias las oraciones a destacar, en la primera imagen puedes leer la denominada en ocasiones como «oración de entrega», una de sus oraciones más conocidas.

Centro de Espiritualidad Ignaciana

En general, la espiritualidad tiene que ver con todo lo que nos pasa en nuestra vida y nuestra forma de vivirla, desde el momento en el que nos levantamos por las mañanas para ir a cumplir nuestras obligaciones o cual es el ánimo que tenemos a la hora de enfrentar una eventualidad en cualquier momento de nuestro día, hasta la manera de comunicarnos con las personas que están a nuestro alrededor, sean conocidas o desconocidas o simplemente lo que hacemos en nuestros tiempos libres.

Para muchos la espiritualidad ignaciana tiene como finalidad ayudar a todos sus seguidores, a vivir una vida más estable con ellos mismos y con las personas que los rodean, para de esta manera guiarlos a vivir plenamente desde todos sus puntos de vista.

Algunas de las características de los centros de espiritualidad Ignaciana, son:

  • Buscar y hallar la voluntad de Dios sobre nuestra vida.
  • Ensanchar el corazón.
  • Conocer nuestra realidad lo mejor posible para vivir la vida de la mejor manera posible.
  • Discernir.
  • Encontrar a Dios en todo lo que nos rodea, todos los días de nuestra vida.

A lo largo de nuestras vidas, debemos aprender a ser más espirituales para lograr vivir nuestra vida de una manera completa y de esta forma cumplir con todo lo que debemos realizar en nuestro espacio de tiempo en la Tierra.