¿Qué es el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es el poder o fuerza en acción de Dios; cuando hablamos del Espíritu Santo nos estamos refiriendo al acto por el cual el Señor manda su espíritu, a cuando está proyectando o dirigiendo su energía en un sitio en concreto. Sin importar el lugar que sea y para que se cumpla su voluntad.

Sin embargo esta pregunta es más complicada de lo que parece, en primer lugar requiere que nos acerquemos un poco a las palabras de la Biblia y le prestemos un tanto de atención a los detalles que en ella se muestran, ya que si no la leemos con detenimiento podemos llegar a hacernos una idea errónea de lo que realmente es.

En la Biblia, la palabra espíritu está relacionada con los términos rúaj (hebreo) y pneuma (griego) y en estos casos ambos hacen referencia a lo que ya hemos mencionado antes: el poder del Señor «en acción», aunque también se puede usar en otros sentidos. Pero a grandes rasgos hacen referencia a cosas que son invisibles a la vista humana, pero estas producen efectos visibles.

De acuerdo con cierta interpretación, se puede llegar a concluir con cierta seguridad que éste no es una persona como tal porque, si bien se hace referencia en algunas partes de la Biblia como las “manos” o los “dedos”, lo hace de forma muy ambigua. Además de que en muchas ocasiones se le suele comparar con agua o con otras cosas impersonales, tales como la Fe o el conocimiento.

En la Biblia se usan como nombres propios las palabras Dios, Jehová, y el de su hijo Jesucristo, pero en ningún lugar se le da un nombre propio al Espíritu Santo. En una parte específica se puede ver un ejemplo de esto, aquella en la cual la Biblia dice: “ Él estando lleno de Espíritu Santo, miró con firmeza al cielo y alcanzó a ver la gloria de Dios Padre y a Jesús de pie a la diestra del Señor”. En este punto se relata una visión que tuvo el discípulo Esteban del cielo y, como se puede observar, sólo se habla de dos personas o entidades, no de tres. El Espíritu Santo viene a representar simplemente el poder que Jesús utilizó para que Esteban lograra tener la visión.

La verdad es que podríamos estar en un error si llegaramos a decir que Él es una persona y que forma parte de la Santísima Trinidad, ya que investigadores expertos han llegado a la conclusión de que la forma en la que se describe la misma está errada y debería cambiarse en la Biblia.

El poder del Espíritu Santo

Quizás sea más conveniente iniciar hablando un poco sobre lo que podemos llegar a entender como Espíritu Santo, concepto sobre el cual hemos hecho una pequeña introducción al inicio de esta página. El tener una idea clara de esto nos ayuda muchísimo a entender lo que más adelante vamos a relatar en referencia a su poder.

El punto de referencia más directo para saber en realidad qué es el Espíritu Santo es claramente la Biblia, es aquí en las sagradas escrituras donde se deja bien en claro que es la fuerza mediante la cual Dios Padre lleva a cabo su voluntad. Podemos citar el ejemplo de lo dicho por el ángel Gabriel a Mari cuando le dijo que tendría un hijo siendo virgen:

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también lo que nace será llamado santo, hijo de Dios.” Lucas 1:35.

Con esto podemos evidenciar que existe una relación entre Él y el poder del Altísimo. Es importante no confundirnos en este aspecto y recordar que el Espíritu Santo no es otra “persona”; esto tiende a causar mucha confusión, pero junto con Dios Padre y Jesucristo este forma una “Santísima Trinidad”.

Y, como ya hemos explicado, en la Biblia no se han encontrado pruebas para poder asegurar esa creencia popular, sino que se hace referencia a que este es el poder de Dios que obra en nuestras vidas, y este nos sirve de guía.

Teniendo ya una idea más clara de lo que es y de la relación que tiene con Dios, hablaremos ahora de el poder del Espíritu Santo. Cuando nos referimos a este poder que posee, es lógico pensar en las grandes magnitudes que tiene debido a que si partimos del hecho de que es la herramienta utilizada para manifestar la voluntad de Dios, cuando nos detenemos a pensar en la creación vemos que sus alcances son prácticamente ilimitados.

La Biblia nos da una idea de las dimensiones de su poder en los siguientes versos: “alcen los ojos alto y observen ¿Quién ha creado estas cosas? Es aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales Él llama por su nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica, porque él también es vigoroso en poder, no falta ninguna de ellas.” Isaías 40:26.

El poder del Espíritu Santo es aquel que persuade del pecado y guía hacia la justicia más adecuada el propio juicio de los seres humanos, siendo capaz de renovar la Fe de aquellos creyentes que se puedan encontrar perdidos en ciertos momentos de su vida.

¿Cómo invocar al Espíritu Santo?

El error más común que tiende a cometer la gente que trata de invocar al Espíritu Santo es pensar que es algún tipo de individuo que aparece y desaparece a voluntad. Esto es totalmente falso; cuando hablamos de invocarle, realmente estamos refiriéndonos a manifestar el poder de la voluntad de Dios concentrado en un lugar en específico con el fin de que se haga cumplir su voluntad. Se podría llegar a decir que este poder es la extensión de Dios.

En muchas ocasiones, queremos que esta voluntad de Dios nos acompañe para poder superar momentos de alta dificultad, con la fortaleza que sólo nos puede brindar la seguridad de que Dios nos está acompañando en situaciones tan complicadas. Para invocar al Espíritu Santo y llegar a sentir esta presencia, podemos hacer uso del rosario y dedicar un tiempo a hacer las oraciones correspondientes para llegar así a sentir la fuerza de la invocación.

¿Cómo se manifiesta el Espíritu Santo?

Puede manifestarse de diversas formas y no es posible asegurar la manera concreta en la que lo hará, ya que es algo que depende de cada persona y de sus circunstancias. Lo que sí podemos afirmar es que cuando se manifiesta, lo hace con el fin de guiarnos hacia el camino de la vida eterna.

Las condiciones que un individuo debe cumplir para que el Espíritu Santo se manifieste dentro de él son la fe, el bautismo, y la imposición de manos. En consecuencia, si alguna persona no ha conseguido seguir estos pasos lamentablemente no podrá tenerlo dentro de sí.

Estudio Bíblico sobre el Espíritu Santo

Para poder llegar a comprender en profundidad todo lo que relata en La Biblia se requiere de una gran cantidad de horas dedicadas a su estudio y a su análisis. Un objeto de estudio que podría llevar por sí solo una gran cantidad de tiempo y que ha sido el principal protagonista de numerosas discusiones entre los más entendidos en el tema, así como en las muchas tesis de teología, es el estudio bíblico sobre el Espíritu Santo.

Gracias al estudio y análisis que se ha hecho a través de los años, se ha podido desmitificar una característica errónea con respecto al Espíritu Santo y es la siguiente en relación a lo ya comentado antes: el Espíritu Santo no es un individuo de por sí, no es una persona más como muchos podrían haber llegado a creer, es más bien es la representación de la fuerza de la voluntad de Dios, que se manifiesta con el solo propósito de que se cumpla su voluntad.

Cuando éste se manifiesta dentro de una persona es porque esta persona tiene a su cargo una misión importante dentro de los planes de Dios y este lo quiere guiar por el camino correcto para que se puedan dar los sucesos que él espera.