Dimensión espiritual del Ser Humano

La dimensión espiritual del ser humano es inherente a la persona y se complementa con otra de las dimensiones del ser humano, la dimensión corpórea, para poder definir nuestra esencia como personas. No se relaciona exclusivamente con la religión como muchas personas alrededor del mundo creen; aun así, es la religión el nexo para poder exteriorizar aspectos resaltantes de la dimensión espiritual.

Se puede afirmar que nosotros, como seres humanos, somos seres tanto espirituales como corporales. Ahora bien, muchas personas consideran al espíritu como la parte positiva del ser humano y al cuerpo como su contraparte; esta afirmación es, hasta cierto punto, errónea, ya que en sí son dimensiones que se complementan y en ocasiones se expresan una en función de la otra.

Las personas que son ateas aducen que la dimensión espiritual del ser humano no forma parte de ellos, sin embargo esta afirmación pierde fuerza cuando se cita el objetivo de la dimensión espiritual, que es la búsqueda de la trascendencia expresada en un sinfín de situaciones de las que somos parte, como la concepción. La naturaleza del ser humano es la que le obliga a buscar la trascendencia y el ejemplo propuesto no distingue a personas ateas o creyentes; esto indica que la dimensión espiritual es inherente a los seres humanos, es decir, que no es posible dejarla de lado por más que nos lo propongamos.

Trascender significa no limitarse y sobresalir en distintas situaciones que, en un comienzo, no parecen ser de importancia. La búsqueda de un legado es el fin principal de la trascendencia, además de ayudar a que nuestra dimensión espiritual se encuentre estable. A diario vemos personas que buscan resaltar con diversas acciones artísticas, culturales y de diversa índole, incluso trascender en sí mismos alcanzando metas y planteando nuevas que tomen como base aquellas que ya hayamos alcanzado.

Características espirituales del Ser Humano

Diversos conceptos se utilizan hoy en día para definir el crecimiento espiritual: sabios, santos o iluminados representan sólo alguno de los términos utilizados. Se les llama excepcionales porque poseen las características espirituales del ser humano, tan difíciles de alcanzar y que son muy poco conocidas para la mayoría de las personas.

Esto es porque la mayoría se concentra en el ego y en sus necesidades, pero lo cierto es que estamos para servir. Por ello hemos recopilado algunas de las características espirituales más importantes del ser humano, para que seas capaz de conocer y entender la importancia de poner todo tu esfuerzo en  mantener dichas cualidades y alimentarlas diariamente para tu crecimiento personal.

La paz

Una de las cualidades más importantes del ser humano es la paz. La persona concentra su vida en un estado de paz, libre de miedos a los conflictos de la vida. Para estas personas sólo existe la confianza en sí mismo y el temor a Dios. Para ellos no existe problema en todo el universo que no tenga solución.

Felicidad

El ser humano con crecimiento espiritual irradia energía de felicidad. Esta es una de sus particularidades, en la que esa persona deja que el optimismo viva interiormente y entiende que aunque existan retos difíciles, siempre existirá la solución.

La compasión

En esta cualidad se concentra la verdadera virtud espiritual, algunas personas realmente se concentran en el bien de los otros y se colocan en su lugar para entenderles y ayudarles.

Nada de egocentrismo

Reconocer la creación de Dios y estar verdaderamente conectados a nivel espiritual, reconocer nuestra hermandad y que realmente somos hijos de Dios, que primero está él y luego el mundo.

Estabilidad emocional

Otra de las cualidades del ser humano espiritual es encontrarse emocionalmente estables. Para las personas que la poseen, no existe el dolor y menos la ofensa o la ira; son realmente compasivas con las personas bajo su nivel espiritual.

Paciencia

Quienes han obtenido este crecimiento comprenden que la paciencia es una de las más deseadas virtudes espirituales. Entienden que no todas las personas están a su nivel espiritual, reconociendo que la ignorancia de las personas genera el dolor y entienden su debilidad.

Humildad

La persona con alto nivel espiritual es humilde, no tiene que probarse a sí mismo ni a los demás porque reconoce su espacio en el universo, lo que le permite ser abierto y noble con la mayoría de personas.

Desarrollo espiritual del Ser Humano

El desarrollo espiritual es uno de los temas con mayor repercusión en todo el mundo debido tanto a la diversidad de opiniones como a la variedad de contextos conocidos. La mayoría de las religiones y grupos espirituales o de crecimiento personal se dedican a encaminar los pasos en la vida del ser humano, ya que es una de las cosas más complejas que existen.

Para crecer a nivel espiritual debemos tener saber que es un tema que abarca mas allá de la humanidad, pues este desarrollo significa la comunicación individual con Dios. Las repercusiones que tiene esta conexión son inmediatas, tal como lo es el crecimiento personal a lo largo de toda su vida. Para este crecimiento espiritual, primero de todo hay que conocer de qué está compuesto el hombre: espíritu, alma y cuerpo.

Como todas las personas conocen el cuerpo, tratan de mantenerse saludables por medio de su alimentación. Por tanto la salud del cuerpo humano dependerá en general de las cantidades de alimentos ingeridos a lo largo de nuestra vida. Y de la misma manera se alimenta nuestro alma mediante lo que escuchas, lees, practicas, la rutina diaria… O simplemente por tu manera única de ver las cosas a tu alrededor.

Estos 3 componentes que forman al ser humano están unidos en conjunto para formar a cada persona y van de la mano con su integridad. Son sus hábitos, costumbres, rutinas, alimentación, formación académica y actividades extracurriculares lo que le llevan a ser una persona exitosa. Debido a la falta de desarrollo espiritual constante, muchas personas sienten esa sensación de «estar vacíos», sin un norte en su vida, decaídos, faltos de ánimo, con problemas personales o con una cantidad preocupante de reacciones negativas en sus vidas.